Tres cosas que se usan todos los días en jardín maternal: encastre, mochila y libro de tela. Están elegidas por familias que ya pasaron por la sala de 1 y de 2, y por docentes que necesitan material que se limpie rápido y resista el uso continuo.
Piezas grandes, bordes redondeados y pintura al agua
El set incluye seis figuras geométricas de madera con bordes lijados y pintura al agua sin olor. Las piezas son lo bastante grandes para evitar atragantamientos y lo bastante livianas para que un niño de dos años las manipule sin ayuda. Se usa mucho en mesas de estimulación temprana y en rincones de juego tranquilo después del almuerzo. Las familias lo eligen porque resiste el uso diario en sala y se limpia con un paño húmedo.
Tela lavable, correas acolchadas y bolsillo térmico
La mochila tiene un compartimento principal amplio, un bolsillo térmico para la botella y una funda lateral para la manta de siesta. Las correas son acolchadas y regulables para que la use un adulto o un niño de sala de 4. La tela exterior se limpia con esponja húmeda y el forro interno es claro para encontrar rápido la muda. Es una de las opciones más consultadas por familias que necesitan dejar todo listo la noche anterior.
Páginas lavables, sonido suave y contraste de colores
El libro tiene cuatro páginas de tela con texturas distintas: frisa, piqué y un borde con papel sonoro suave. Los colores son contrastantes pero no estridentes, pensados para bebés que todavía están explorando con la boca. Se puede lavar a mano y secar al aire, algo importante en salas donde el material pasa por muchas manos. Las docentes lo usan en momentos de calma y las familias lo suman al bolso para esperas cortas.